(la traducción del artículo anterior)

Un título extraño, lo sabemos. Dado que el censo reciente y las estadísticas económicas muestran que las Latinas están iniciando empresas a un ritmo seis veces mayor a la tasa nacional, combinado con el hecho de que van quiebran a una tasa mayor que otros grupos, nosotros desde The National Puerto Rican Chamber of Commerce consideramos que nuestra misión es ayudar a garantizar su éxito.

En orden de lograr su éxito, necesitamos asegurar su salud. En estos momentos el cáncer de seno es la principal causa de muerte por cáncer—entre las latinas—de acuerdo a la American Cancer Society. Por esta razón, tenemos una doble misión: proteger a nuestra gente Y ayudarlos a crear y desarrollar empresas exitosas. Para esto iniciamos nuestra campaña de donación para la investigación y concientización sobre el Cáncer de Seno. Durante un período limitado  estaremos donando $1 por cada “Me Gusta” en Facebook.

Además, estamos ofreciendo un año de membresía GRATIS a quienes nos ayuden a apoyar esta causa.  Envíenos un e-mail a:  Membership@NPRChamber.org, o agregue su nombre y e-mail en nuestra página de Facebook.

Esté atento a las actualizaciones sobre cómo vamos a ayudar al crecimiento de nuestras empresas, para hacer más prospera a nuestra comunidad, lo cual ayudará a nuestras familias a estar juntas, y, a su vez nos permitirá tener vidas más felices y saludables…  Ayúdenos, nos ayudaremos unos a otros.

Para mayor información, lea el artículo a continuación.

 

The Sun

Jeffrey Weitzel, director de la División Genética Clínica del Cáncer en City of Hope en Duarte, recibió en cinco años, $1.9 millones en donaciones por parte de la American Cancer Society para evaluar si la divulgación con sensibilidad cultural y la educación pueden mejorar la participación en el consejo genético para el riesgo de contraer cáncer entre las Latinas. Weitzel dirige este estudio, en colaboración con el Condado de Los Ángeles/ el Centro Médico de USC y el Centro Médico de Olive View- UCLA. El Cáncer de seno es la principal causa de muerte de cáncer entre las latinas en Estados Unidos, según la American Cancer Society. La investigación genético-epidemiológica dirigida por Weitzel muestra que ciertas mutaciones en los genes BRCA  prevalecen entre los inmigrantes latinas- mujeres de América Latina y/o descendientes de hispanos- con cáncer de seno o útero, y es similar a la frecuencia de la mutación entre las mujeres judías Ashkenazi. BRCA 1 y BCRA2 son genes que pertenecen a una clase genética conocida como supresores de tumores, y la mutación de estos genes ha sido relacionada con el cáncer de seno y ovario hereditario. La evaluación del riesgo genético puede determinar si una mujer presenta estas mutaciones y si tiene mayores probabilidades de desarrollar estos tipos de cáncer.

“Estamos viendo que una gran proporción de latinas que son diagnosticadas con cáncer de seno en estado avanzado, en comparación con las mujeres blancas, pero cuando se establecen las citas para la evaluación del riesgo genético del cáncer, vemos que menos de la mitad de las latinas concurren a su primera cita.” sostuvo Weitzel.

A través del asesoramiento genético, las mujeres aprenden sobre los factores de riesgo de su cáncer particular y del hereditario, y reciben el apoyo de profesionales sobre cómo manejar los riesgos, como por ejemplo con una cirugía preventiva, medicación o con controles más frecuentes. En trabajos previos, financiados por the Komen Foundation for the Cure, Weitzel y sus colegas estudiaron una amplia gama de factores que influyen en la participación de las latinas en el servicio de asesoramiento sobre el riesgo de cáncer genético y luego continuaron con el seguimiento de las tendencias y en la toma de medidas para reducir su riesgo. Mientras que las Latinas que recibieron asesoramiento luego siguieron tratamientos adecuados, el equipo de Weitzel observó que las mujeres que deciden consultar tienen mayores posibilidades de salvar sus vidas.

Estos estudios han mostrado que las mujeres que se toman un tiempo antes de realizar la prueba de riesgo de cáncer genético puede convertirse en el momento más estresante, el cual podría disuadir a las mujeres de su primer chequeo. Este equipo chequeó una técnica llamada “entrevista motivacional adaptada” en la cual las mujeres que tienen cita para el control genético son contactadas vía telefónica y asesoradas previamente a que su cita, este hecho podría mejorar su atención en la consulta.

“Descubrimos que el 88 por ciento de los pacientes que recibieron una llamada telefónica asisten a su cita de chequeo” indicó Weitzel.

Basados en estos descubrimientos, Weitzel y sus colegas expandirán este concepto y utilizarán los fondos brindados por la American Cancer Society para evaluar si una intervención telefónica, que es culturalmente apropiada, puede mejorar la asistencia a los chequeos médicos, la ansiedad de la preselección y el conocimiento del tipo cáncer genético.

La American Cancer Society estima que más de 207,000 mujeres serán diagnosticadas con cáncer de seno este año, y cerca de 40,000 morirán como consecuencia de esta enfermedad.

Las Latinas se convierten en propietarias de pequeños negocios a una tasa mayor que la proporción nacional

Por The Orlando Sentinel

Nov. 01– Son las 3 p.m. e Irela Bagué está en una reunión de negocios en el Hotel Baltimore en Coral Gables con dos de los socios de su empresa de servicios de marketing multilingüe. Elegante  y energética, está divirtiéndose con sus colegas mientras preparan un encuentro con los miembros de la Latin American Business Association.

Puede parecer fría, pero Bagué sabe que el reloj está corriendo: tiempo de cambiar a la empresaria por la madre y conduce a Kendall a recoger de la escuela a su hijo Alberto de 10 años. Luego conduce por la ciudad en dirección a Biscayne Boulevard y la calle 50 a dejar a Alberto con su ex-esposo antes de regresar al encuentro en el Hotel Baltimore. Su día finalizará alrededor de las 10 p.m. en otra reunión en un restaurant para planear un evento de recaudación de fondos.

“Mis días son esquizofrénicos, pero soy una madre soltera y dueña de mi propia empresa y también la presidenta de una gran organización de caridad en nuestra comunidad – the Girl Scout Council of Tropical Florida – y mis días transcurren de una cosa a la otra,” dice la mujer de 42 años líder del Grupo Bagué.

La sobrecargada vida empresarial que estos días está enfrentando esta cubano-americana es única. En los últimos 30 años, el rol en la sociedad de las mujeres Hispanas ha evolucionado rápidamente, y ya no se espera que mujeres como Bagué sean señoras que están esperando en su casa y que preparen las cuatro comidas para su familia. Estas mujeres independientes, comprensivas y líderes de sus propios negocios están liderando el ranking en Estados Unidos.

De acuerdo a una encuesta realizada en 2007 por la Hispanic Association on Corporate Responsibility  (HACR), una coalición de organizaciones hispanas que trabaja con datos censales y además realiza sus propias investigaciones, las latinas están iniciando negocios a una tasa seis veces mayor que la media nacional.

“Las latinas son el grupo de mayor crecimiento de los propietarios de pequeños negocios en el país,” sostiene Cristina López, presidente de la organización con sede en Washington D.C., National Hispana Leadership Institute, que estará ofreciendo su conferencia anual y el Premio Mujer en una gala este jueves y viernes en el Hyatt Regency en el centro de Miami.

DESAFÍOS

La conferencia abordará los múltiples retos que las modernas empresarias Latinas tienen que afrontar. Se espera que asistan a los talleres y los paneles de discusión más de 600 hispanas que llegarán desde Seattle hasta del sudoeste americano y se enfocaran en el desarrollo profesional, las oportunidades de negocios y el liderazgo. Temas como política, la economía, la salud y las finanzas serán los principales.

En todo el país, más de 750,000 empresas – 37 por ciento de todas las empresas hispanas- son propiedad de Latinas y generan cerca de $50 billones en ingresos, según lo indicó la encuesta de HACR.

“Es un segmento significativo de la economía” sostiene López.

Sin embargo, el espíritu empresarial de las Latinas es una mezcla.

MALENTENDIDO

Muchas latinas inician sus propios negocios porque se sienten decepcionadas con las corporaciones americanas. Ellas no son promovidas lo suficiente, son culturalmente mal interpretadas, y se les paga menos que a los hombres y que a las mujeres no hispanas y afroamericanas.

Mientras que a las mujeres no hispanas están ganando 79 centavos por cada dólar que gana un hombre, las latinas ganan 59 centavos, de acuerdo a las cifras del Censo de 2009.

Un estudio de la organización sin fines de lucro Catalyst indicó que las mujeres en general y las latinas en particular no tienen los mentores correctos o los sponsor que puedan abrirles puertas y hacerlas crecer en las corporaciones.

“Tienen la condición de extranjeras” dice López. “Las mujeres no son vistas como parte del tradicional club de hombres que toman decisiones, que es el hombre blanco”.

En el caso de las Latinas, existen barreras culturales – o la percepción que esas barreras culturales existen.

“Su cultura no es comprendida por los gerentes,” indica López. “Existen percepciones erróneas sobre que no son lo suficientemente agresivas, que no están dispuestas a hacer lo que se necesita. Tienen el estereotipo de que no tienen la suficiente disposición para las mudanzas, y que están muy constreñidas por los lazos familiares.”

“La mayoría de las Latinas pone en primer lugar a la familia”, indica López.

“Nuestras familias son muy muy importantes y hacemos sacrificios por las circunstancias familiares” sostiene. “Dejamos de lado las promociones que impliquen mudanzas no podemos asumir algunas tareas a causa de nuestras circunstancias familiares y esto te constriñe un poco, porque necesitas hacerlo para lograr la promoción y acceder a las posiciones con mayores responsabilidades que te ponen en “in the pipeline” al cargo en la corporación.

“Pero la falta de movilidad geográfica no compromete su ética laboral, y en algunos casas el tema de la movilidad puede ser temporal”, añade López.

Aunque esta percepción está cambiando dado los recientes altos nombramientos de Latinas dedicadas a sus carreras profesionales.

UN SÍMBOLO

Las mujeres hispanas apuntan a la designación de Sonia Sotomayor, una puertorriqueña de Nueva York, en la Suprema Corte de los Estados Unidos de América, como el símbolo más poderoso de los lejos que han llegado las Latinas. Y la abogada californiana Vilma Martínez quien fuera nombrada embajadora en Argentina.

Aún, en profesiones que demandan un compromiso de mucho tiempo, el número de hispanas es dramáticamente bajo. Mientras que las Latinas representan el 7 por ciento de la población de Estados Unidos, solo constituyen el 1.3 por ciento de los abogados del país.

Uno de los temas que se tratarán en la conferencia es como las organizaciones pueden mejorar el apoyo y fomentar el crecimiento de las Latinas en la carrera corporativa.

“Hay un tema con el que las mujeres tienen que lidiar y los hombres no,” afirma Bagué. “Crecemos con tantas cosas. Tenemos que ser la base del hogar y ahora tenemos que salir a trabajar. Con esta economía, no tenemos opción.”

Uno de los modos en que las mujeres se ayudan unas a otras es desarrollando sus propias redes. Las Comadres para las Américas, una red de organizaciones latinas de alcance nacional liderada por  NHLI alum Nora Comstock, nació de las reuniones informales de un grupo de amigas en los livings de sus casas.

Bagué pertenece a Femfessionals, un grupo de más de 30 mujeres empresarias y profesionales quienes “promueven una cruzada e intentan trabajar con cada una tanto como sea posible.”

REDES

En el sur de Florida , las hispanas tienen mayores probabilidades de encontrar oportunidades para crear redes en el seno de una sociedad multicultural, pero necesitan salir de su zona de confort y aspirar a hacer crecer sus carreras profesionales y sus negocios, sostienen los líderes empresariales.

“La vida ha cambiado y las necesidades también cambiaron a lo que eran hace 25 años” explica María Elena Torano, 72 años, la empresaria de Miami quien co-fundara del National Hispana Leadership Institute. “Las hispanas han reconocido la necesidad de la educación y ahora reciben educación formal. Salen de la escuela pensando que son diosas y eso es bueno. Les da confianza.  Y entonces, ¿qué?, ahora necesitan capacitación sobre lo que es este mundo cambiante.”

El próximo desafío para las latinas, sostiene Torano, es lograr una mayor integración a la cultura corporativa global “donde no existe el apoyo de las comadres” y donde jefes y empleados provienen de todo el mundo.

Las hispanas también están cambiando en otro modo significativo: Están dando participación a sus maridos – o ex-maridos – en el cuidado de sus hijos.

BUSCANDO UN BALANCE

“Han pasado del Síndrome de la Super Mamá a hacer de la maternidad un hecho más balanceado” afirma Torano.

Bagué comparte la custodia de su hijo con su ex-marido, un productor musical que cuida de Alfredo tres veces a la semana y le da clases de música. Bagué acomoda sus reuniones nocturnas para las noches que Alberto permanece con su padre.

Pero si la llamas un martes o un jueves por la tarde y la encontraras en su celular y la encontraras participando de una videoconferencia afuera de la clase de karate de Alberto.

Bagué, quien se candidateó para la Legislatura del estado cuando su hijo tenía solo 2 años en 2002 y perdió – “La mejor derrota que tuve, aprendí mucho,” remarca – no descarta la posibilidad de ingresar al mundo corporativo.

Por ahora, está feliz de estar por su cuenta.

“Me encanta mi flexibilidad,” asegura.

Y ella no siente timidez al evaluar su valor y del resto de las empresarias Latinas en el mercado. “Creo que cada empresa necesita una madre,” sostiene Bagué. “Nosotras podemos manejar varios asuntos. Al final del día, la madre cuida de sus cosas, se asegura que los asuntos crezcan, se asegura que todo el mundo esté haciendo lo que es necesario que hagan.”

 

 

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